Los arqueólogos han descubierto un hallazgo notable en las ruinas de una antigua ciudad egipcia: un fragmento de La Ilíada * de Homero escondido dentro de una momia. Este descubrimiento proporciona una visión poco común de la fusión cultural de la era grecorromana y de cómo la literatura clásica fue reutilizada para ritos funerarios sagrados.
Un descubrimiento literario en un ambiente funerario
El descubrimiento se realizó en Oxyrhynchus, un antiguo centro urbano ubicado a unas 120 millas al sur de El Cairo, en las orillas del Bahr Yussef, un brazo del Nilo. Si bien el sitio es famoso entre los historiadores por haber encontrado grandes cantidades de papiros griegos desde finales del siglo XIX, este hallazgo en particular es único.
Durante el examen de una momia alojada en un sarcófago de madera, la papiróloga Leah Mascia identificó un trozo de pergamino colocado dentro de la cavidad torácica. En lugar de los encantamientos mágicos o hechizos religiosos que normalmente se encuentran en tales entierros, este fragmento contenía un catálogo específico de barcos griegos. Esta lista coincide exactamente con los barcos descritos en el Libro II de La Ilíada , que detalla la flota que navega hacia Troya.
La intersección de culturas
Aproximadamente en el año 400 d.C., la región de Oxirrinco se había convertido en un crisol de tradiciones. El propio proceso de momificación reflejó esta identidad híbrida, mezclando influencias egipcias, griegas y romanas:
- Fundación Egipcia: El proceso central siguió siendo tradicional, implicando la deshidratación del cuerpo usando sal de natrón y envolviéndolo en lino.
- Integración grecorromana: A diferencia de los métodos más antiguos en los que los órganos se almacenaban en vasijas canópicas separadas, los especialistas comenzaron a llenar el abdomen y el pecho con diversos materiales, incluidos fragmentos de papiro revestidos de arcilla.
Si bien descubrimientos anteriores en el sitio han demostrado que se utilizaron textos griegos en la momificación, esos fragmentos eran casi exclusivamente de naturaleza “mágica”, destinados a proteger al difunto mediante hechizos. La presencia de una pieza secular y fundamental de la literatura griega marca un cambio significativo en nuestra comprensión de qué materiales se consideraban dignos de ser colocados dentro de un cuerpo.
Por qué esto es importante
Este hallazgo plantea preguntas intrigantes sobre el estatus de la literatura clásica en la antigüedad tardía. Sugiere que obras como las epopeyas de Homero no se leyeron sólo para entretenimiento o educación, sino que pueden haber sido vistas con un nivel de reverencia que permitió su uso en los rituales más sagrados.
El misterio central sigue siendo: ¿Por qué se eligió este extracto específico? Si tenía como objetivo proporcionar al difunto el prestigio de un héroe o tenía un propósito simbólico relacionado con el viaje al más allá, aún se desconoce la motivación exacta de los antiguos embalsamadores.
“La verdadera novedad es el hallazgo de un papiro literario en un contexto funerario”, señala Ignasi-Xavier Adiego, director del proyecto Oxirrinco.
Conclusión
El descubrimiento del fragmento de La Ilíada dentro de una momia resalta la profunda mezcla cultural del período grecorromano, donde la literatura clásica y las tradiciones funerarias del antiguo Egipto convergieron de maneras inesperadas.
