Un estudio reciente ha puesto de relieve una sorprendente correlación entre la influencia de las celebridades y el comportamiento médico: las recetas de ivermectina aumentaron significativamente en los seis meses posteriores a la aparición del actor Mel Gibson en The Joe Rogan Experience. Durante un episodio de enero de 2025, Gibson afirmó que la ivermectina y el fenbendazol, un fármaco antiparasitario comúnmente utilizado en medicina veterinaria, habían curado el cáncer en tres de sus amigos.
Este respaldo anecdótico desencadenó un cambio mensurable en los patrones de prescripción, planteando preguntas urgentes sobre la intersección de los medios digitales, la cultura de las celebridades y la medicina basada en evidencia.
Los datos detrás del pico
El estudio analizó las tendencias de prescripción desde enero de 2025 hasta julio de 2025, comparándolas con el mismo período de 2024. Los hallazgos revelan un aumento dramático en la demanda de estos medicamentos específicos:
- Recetas generales: Las tasas de ivermectina y benzimidazoles (la clase de medicamentos que incluye el fenbendazol) se duplicaron en comparación con el año anterior.
- Pacientes con cáncer: El aumento fue aún más pronunciado entre los pacientes con cáncer. En julio de 2025, las tasas de prescripción para este grupo eran 2,5 veces más altas que en enero de 2025, en relación con la base de referencia de 2024.
- Tendencias demográficas: El estudio señaló que los pacientes masculinos, los pacientes blancos y los que residen en el sur de EE. UU. tenían una probabilidad desproporcionada de recibir estas recetas.
Realidad científica versus anécdota de celebridades
Si bien el interés público por estos medicamentos se ha disparado, el consenso científico sigue siendo cauteloso. La ivermectina es un medicamento ganador del Premio Nobel que ha demostrado ser seguro y eficaz contra las infecciones por gusanos parásitos en humanos. Sin embargo, el fenbendazol no está aprobado para uso humano y es estrictamente un medicamento veterinario.
Actualmente no hay evidencia de ensayos clínicos que respalden la eficacia de ninguno de los medicamentos para tratar el cáncer en humanos. Si bien algunos estudios preclínicos en animales sugieren que los bencimidazoles podrían inhibir el crecimiento tumoral, estos hallazgos son preliminares. En febrero, el Instituto Nacional del Cáncer anunció que estaba investigando las posibles propiedades anticancerígenas de la ivermectina, pero los investigadores enfatizaron que este trabajo se encuentra en las primeras etapas. Cualquier resultado derivado de dicha investigación aún no se puede aplicar a la atención del paciente sin ensayos rigurosos en humanos.
El peligro de la desinformación
El aumento de las recetas refleja un patrón observado durante los primeros días de la pandemia de COVID-19, cuando la ivermectina se promocionaba ampliamente como una cura a pesar de carecer de pruebas sólidas. Ahora, los médicos y los investigadores temen que se esté desarrollando un ciclo similar de desinformación en la oncología.
Los autores del estudio señalan que, si bien sus datos muestran una fuerte correlación, no pueden probar definitivamente la causalidad. Aún no está claro si los pacientes están reemplazando terapias establecidas que salvan vidas, como la quimioterapia y la radiación, con estas alternativas no probadas, o si las están utilizando como tratamientos complementarios. Sin embargo, la tendencia subraya una vulnerabilidad más amplia en el sistema de salud: cuando la confianza institucional se erosiona, el respaldo de celebridades puede llenar el vacío, a menudo con consecuencias peligrosas.
“Proteger a las poblaciones vulnerables de las desviaciones de la atención basada en evidencia impulsadas por la desinformación requiere una acción coordinada por parte de los médicos, los sistemas de salud, los investigadores y los formuladores de políticas”.
Conclusión
El aumento en las prescripciones de ivermectina tras la aparición en el podcast de Mel Gibson sirve como un claro recordatorio del poder de los influencers digitales sobre las opciones de salud pública. A medida que los tratamientos no probados ganan fuerza gracias a la validación de las celebridades, la comunidad médica enfrenta el desafío crítico de comunicar los matices científicos a un público cada vez más escéptico con respecto a las instituciones tradicionales.




















