Se está observando un resurgimiento de las infecciones por paperas en todo Estados Unidos, y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informaron al menos 34 casos en 11 regiones. Maryland, en particular, ha emitido una alerta oficial debido a 26 casos confirmados hasta el 19 de febrero. Este brote subraya la creciente amenaza de enfermedades prevenibles con vacunas en medio de la disminución de las tasas de vacunación.
Por qué han vuelto las paperas
Las paperas son una infección viral altamente contagiosa que causa una hinchazón dolorosa en las glándulas salivales, junto con síntomas como fiebre, dolor de cabeza y dolores musculares. La enfermedad se propaga a través de gotitas respiratorias y contacto directo, lo que hace que los entornos abarrotados, como escuelas, universidades y prisiones, sean particularmente vulnerables.
La vacuna MMR proporciona una protección eficaz contra las paperas ; dos dosis logran aproximadamente un 86 % de eficacia. Sin embargo, las dudas sobre las vacunas y la caída de las tasas de vacunación infantil (una tendencia exacerbada por el sentimiento antivacunas tras la pandemia de COVID-19) están revirtiendo décadas de progreso. Los brotes de sarampión ya aumentaron el año pasado y ahora las paperas se unen a la lista.
Complicaciones y gravedad
Si bien las paperas suelen ser leves en los niños, pueden ser graves en adolescentes y adultos. Las complicaciones graves incluyen orquitis (hinchazón testicular) que puede provocar infertilidad, ooforitis (inflamación de los ovarios), mastitis (inflamación de los senos), meningitis, encefalitis e incluso pérdida permanente de la audición. Las personas no vacunadas enfrentan un riesgo significativamente mayor de infección y consecuencias graves.
Contexto histórico y prevención
Antes de la introducción de la vacuna contra las paperas en 1967, la enfermedad estaba muy extendida. La vacunación provocó una disminución del 99% de los casos, pero persisten los brotes donde la inmunidad es baja. Las recomendaciones actuales recomiendan dos dosis de MMR: una entre los 12 y 15 meses y otra entre los 4 y 6 años. Incluso con la vacunación, la inmunidad puede disminuir con el tiempo y provocar infecciones irruptivas, aunque suelen ser más leves.
Este resurgimiento de las paperas sirve como un recordatorio crítico de la importancia de la vacunación para mantener la salud pública. La caída de las tasas no es sólo una cuestión de elección individual; socavan la inmunidad colectiva y ponen en riesgo a las poblaciones vulnerables.
