El Polo Sur geográfico no es un punto fijo de la Tierra, sino un objetivo en movimiento. Los científicos reubicaron recientemente el marcador que designa este punto a principios de 2026, un ajuste de rutina que resalta la naturaleza dinámica de las regiones heladas de nuestro planeta.
Entendiendo a los polacos
En realidad, hay tres “Polos Sur”: el Polo Sur geográfico (el punto más al sur del eje de la Tierra), el Polo Sur magnético (influido por el campo magnético de la Tierra) y el Polo Sur geomagnético (relacionado con las variaciones del campo magnético). El Polo Sur geográfico está situado en el centro de la Antártida, pero no es fijo. Los polos magnético y geomagnético están cambiando constantemente debido a cambios en el núcleo de la Tierra.
Por qué se mueve el marcador
El marcador en sí no se mueve porque el Polo Sur geográfico no se mueve. Sin embargo, la capa de hielo debajo sí lo hace. El hielo de la Antártida fluye hacia afuera a unos 10 metros por año, lo que significa que el marcador debe reposicionarse anualmente para permanecer por encima del verdadero Polo Sur. Se trata de una necesidad logística más que de un cambio dramático en el eje de la Tierra.
Implicaciones más allá de la tradición
Esta reubicación anual tiene implicaciones más allá de los eventos ceremoniales de Año Nuevo celebrados en la estación estadounidense Amundsen-Scott del Polo Sur (con gaitas y un pingüino de peluche). La velocidad del flujo de hielo es un indicador de tendencias climáticas más amplias.
- Derretimiento de las capas de hielo: El calentamiento de las aguas oceánicas está acelerando el flujo de hielo antártico, lo que contribuye al aumento del nivel del mar.
- Inestabilidad glacial: Algunos glaciares están colapsando a un ritmo acelerado, amenazando a las comunidades costeras de todo el mundo.
- Monitoreo científico: El seguimiento del movimiento del marcador del Polo Sur proporciona datos valiosos para los científicos del clima que estudian los efectos del calentamiento global.
La reubicación del marcador del Polo Sur es un pequeño pero revelador recordatorio de que el medio ambiente de la Tierra está en constante cambio. Estos cambios no son sólo curiosidades académicas: son indicadores del mundo real de un planeta que se calienta rápidamente y de la necesidad urgente de actuar.





















