Los estadios deportivos están a punto de volverse mucho más coloridos y mucho más tambaleantes. En un movimiento poco convencional para atraer a los fanáticos de los deportes, la marca de postres Jell-O ha presentado un nuevo invento llamado “JELL-OMETER”, un dispositivo diseñado para traducir la energía de la multitud en movimiento físico en tiempo real.
Cómo funciona el “JELL-OMETER”
Mientras que la mayoría de los estadios utilizan medidores de decibelios estándar en sus jumbotrons para alentar a los fanáticos a “hacer ruido”, Jell-O está adoptando un enfoque más visual y mecánico. En lugar de simplemente mostrar un número en una pantalla, el dispositivo utiliza tecnología de detección de placas patentada para capturar la presión sonora de la multitud.
Esta presión sonora luego se convierte en movimiento mecánico, lo que hace que una gran masa de gelatina se agite y vibre. La intensidad se mide en una escala de 1 a 10 “sacudidas” :
– 1 Jiggle: Aproximadamente equivalente al sonido de un microondas.
– 10 Jiggles: Comparable al estruendo de un pequeño terremoto.
El objetivo es proporcionar una representación visual tangible de la pasión de los fanáticos, convirtiendo el ruido abstracto en un espectáculo que los fanáticos puedan ver en tiempo real.
Probando la locura
La tecnología ya no es sólo un concepto. Ya se sometió a pruebas en vivo durante un partido de hockey profesional entre los New York Islanders y los Philadelphia Flyers, donde el dispositivo registró una lectura de 5,8 sacudidas.
Según Kathryn O’Brien, jefa de marketing de postres de Kraft Heinz Company, el dispositivo está destinado a dar a los fans “derechos de fanfarronear” al demostrar visualmente qué público es el más apasionado.
Por qué el ruido del público es importante en los deportes
La presión para medir la intensidad de la multitud no se trata sólo de entretenimiento; Se trata de una auténtica ventaja competitiva en los deportes profesionales. Los niveles altos de decibelios pueden influir en el impulso del juego e incluso afectar el rendimiento del jugador.
- Ventajas acústicas: La arquitectura del estadio juega un papel muy importante en el ruido. Por ejemplo, el estadio de los Kansas City Chiefs cuenta con marquesinas que ayudan a amplificar el sonido, lo que contribuye a su récord mundial Guinness de 2014 por el rugido más fuerte del público (142,2 decibeles).
- Ruido estratégico: Los equipos incluso han utilizado el ruido como herramienta táctica. Durante la Serie Mundial de 2017, los Houston Astros mantuvieron cerrado su techo retráctil, a pesar del clima despejado, para atrapar y amplificar el ruido de la multitud, ayudándolos a asegurar una victoria en la serie.
Mirando hacia el futuro
Jell-O ha declarado que JELL-OMETER es “neutral” y no favorece a ningún equipo específico. Actualmente, la compañía está recopilando comentarios de los fanáticos y operadores de estadios para determinar qué ciudades y lugares son los mejores candidatos para un lanzamiento más amplio.
“El JELL-OMETER no toma partido. Sólo mide la locura.”
Conclusión
Al convertir la presión del sonido en movimiento físico, Jell-O intenta cerrar la brecha entre los datos digitales y la experiencia física. Si tiene éxito, esta innovación “jiggly” podría transformar la forma en que los fanáticos interactúan con la atmósfera de un evento deportivo en vivo.
