Ucrania despliega exoesqueletos en el campo de batalla

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Las fuerzas armadas de Ucrania están probando exoesqueletos propulsados ​​sobre el terreno, lo que constituye uno de los primeros casos conocidos de uso activo de esta tecnología en un conflicto militar real. La medida se produce después de más de cuatro años de intensa guerra, donde los soldados enfrentan una tensión física extrema al transportar artillería pesada y navegar por terrenos desafiantes.

Resistencia y capacidad de carga mejoradas

Las imágenes publicadas por el 7.º Cuerpo de Asalto Aéreo de Ucrania muestran a soldados equipando los exoesqueletos dentro de trincheras embarradas. Los dispositivos se envuelven alrededor de la cintura y las piernas, sostenidos por un soporte para la espalda, y están diseñados para reducir la tensión de los músculos de las piernas hasta en un 30%. Esto se traduce en un manejo más fácil de los proyectiles de artillería, que pueden pesar más de 100 libras cada uno. Dado que los soldados pueden cargar docenas de estos proyectiles diariamente, reducir la fatiga y el riesgo de lesiones es crucial.

Más allá de soportar carga, los exoesqueletos pueden permitir a los soldados mantener velocidades de hasta 12 mph en distancias extendidas (hasta 10 millas), superando las velocidades típicas de jogging de 6 a 8 mph. El coronel Vitalii Serdiuk, subcomandante del 7.º Cuerpo de Asalto Aéreo, afirmó que los resultados de las pruebas confirman una reducción de la fatiga, un ritmo de trabajo más rápido y una efectividad de combate prolongada.

De la tecnología civil al uso militar

Según se informa, el modelo implementado es fabricado por Hypershell, una empresa de exoesqueletos de consumo. El dispositivo pesa alrededor de 5,2 libras y utiliza algoritmos impulsados ​​por IA para ajustarse a la forma de andar del usuario en función de la altura, el peso y el sexo. Representa el primer exoesqueleto de consumo ampliamente disponible, con un precio que comienza en 800 dólares.

Si bien Hypershell sostiene que su tecnología está destinada a aplicaciones civiles como recreación al aire libre y soporte de movilidad, la compañía reconoce un control limitado sobre cómo los compradores usan sus productos. La situación refleja la temprana dependencia de Ucrania de drones disponibles comercialmente para fines militares.

Interés militar global en exoesqueletos

Ucrania no está sola en la exploración de la integración de exoesqueletos. El ejército estadounidense ha estado probando el exotraje biónico de asistencia para soldados para reabastecimiento (SABRE), mientras que las fuerzas rusas también están evaluando exoesqueletos para carga de artillería. La tendencia destaca un creciente reconocimiento de los exoesqueletos como un potencial multiplicador de fuerza, a pesar de su diseño original para uso civil o médico.

El paso de las aplicaciones civiles al uso militar pone de relieve la adaptabilidad de la tecnología moderna. Si bien es posible que los fabricantes no respalden las aplicaciones militares, la realidad es que las herramientas fácilmente disponibles pueden reutilizarse para el combate, borrando la línea entre bienes de consumo y activos en el campo de batalla.

Este desarrollo plantea interrogantes sobre el futuro de la guerra, donde la resistencia física podría convertirse en un factor menos limitante, y las implicaciones éticas de reutilizar la tecnología civil para fines letales.