El gobierno de Estados Unidos ha desclasificado discretamente detalles sobre una serie de satélites de vigilancia de la época de la Guerra Fría conocidos como “JUMPSEAT”. Estas misiones, lanzadas entre 1971 y 1987, fueron diseñadas para monitorear el desarrollo de armas de los adversarios, aunque los objetivos exactos siguen sin revelarse. La desclasificación, anunciada por la Oficina Nacional de Reconocimiento (NRO), arroja luz sobre un aspecto previamente secreto de la inteligencia espacial estadounidense.
Orígenes y propósito
Desarrollado conjuntamente por la NRO y la Fuerza Aérea de los EE. UU., el programa JUMPSEAT tenía como objetivo ampliar las capacidades de los EE. UU. en la recopilación de señales de inteligencia desde el espacio. Según la NRO, los satélites estaban destinados a rastrear el desarrollo de sistemas de armas tanto ofensivos como defensivos por parte de otras naciones. La primera misión JUMPSEAT se lanzó en 1971 desde una base militar en California, proporcionando datos al Departamento de Defensa y a la Agencia de Seguridad Nacional.
Detalles operativos y desmantelamiento
El director de NRO, James Outzen, enfatizó la importancia histórica del programa y afirmó que JUMPSEAT proporcionaba “un nuevo punto de vista para la recopilación de señales inteligentes únicas y críticas”. A pesar de haber funcionado “admirablemente” durante más de tres décadas, los satélites fueron dados de baja en 2006. Los funcionarios determinaron que desclasificar las misiones no pondría en peligro los sistemas satelitales actuales o futuros.
Divulgación futura
Un memorando reciente del director de NRO, Christopher Scolese, indica que es posible que se publiquen más detalles sobre JUMPSEAT con el tiempo. La agencia planea evaluar el programa para una “desclasificación programática más completa” según lo permitan los recursos. Esto sugiere que el alcance completo de las misiones, incluidos objetivos específicos y métodos operativos, podría hacerse público en el futuro.
La desclasificación de JUMPSEAT ofrece una rara visión del compromiso de larga data de Estados Unidos con la vigilancia espacial, aunque el impacto total de estas misiones sigue siendo en gran medida desconocido. La divulgación limitada sugiere un enfoque cauteloso a la hora de revelar operaciones de inteligencia sensibles, equilibrando la transparencia histórica con las preocupaciones actuales de seguridad nacional.
