La investigación genética confirma que los perros fueron domesticados en Europa mucho antes de lo que se creía: hace más de 14.000 años. Un estudio publicado en Nature analizó el ADN de más de 200 restos de cánidos antiguos, reescribiendo la línea temporal de la relación entre humanos y perros. Este descubrimiento no sólo hace retroceder la historia conocida de la domesticación, sino que también arroja luz sobre cómo los primeros estilos de vida humanos moldearon la evolución de ambas especies.
El cambio en la comprensión
Durante décadas, los científicos estimaron que la domesticación de los perros comenzó hace entre 32.000 y 11.000 años, y la prueba genética más antigua se remonta a unos 10.900 años. La dificultad para analizar el ADN antiguo, junto con restos esqueléticos ambiguos, impidió obtener una imagen más clara. Sin embargo, nuevas técnicas han permitido a los investigadores extraer material genético de huesos de hasta 14.200 años de antigüedad, incluido un espécimen apodado “Maxilla”, encontrado en Suiza.
Análisis genético avanzado
El avance proviene de la aplicación de la captura por hibridación, un método que aísla el ADN de los cánidos de restos más antiguos contaminados por rastros microbianos. Al analizar 216 muestras esqueléticas de toda Europa y Asia occidental, los científicos identificaron numerosos perros primitivos. Maxilla, de 14.200 años, comparte vínculos genéticos más estrechos con los perros europeos que con los asiáticos, lo que sugiere que la domesticación se produjo mucho antes de la vida de este espécimen. Esto implica que el proceso probablemente comenzó antes de hace 14.200 años.
El vínculo preagrícola
El estudio también revela que los perros coexistieron con grupos de cazadores-recolectores en Europa mucho antes de la llegada de la agricultura. Cuando la agricultura se extendió desde el suroeste de Asia, los agricultores no trajeron perros consigo; en cambio, integraron cánidos locales en sus comunidades. Los cambios genéticos en los perros reflejaron los de los humanos durante esta transición, aunque en menor medida.
“Los perros fueron el único animal domesticado anterior a la agricultura, por lo que su evolución puede ayudarnos a comprender cómo un gran cambio en el estilo de vida dio forma a nuestra propia historia”, explica el coautor Pontus Skoglund.
Los hallazgos resaltan cómo los perros ya estaban profundamente arraigados en la sociedad humana antes de cambios importantes en el estilo de vida, como la agricultura. Esto indica una relación más temprana y más integrada de lo que se suponía anteriormente.
Preguntas restantes
Los investigadores aún no saben dónde se domesticaron por primera vez los perros, aunque la evidencia sugiere que Asia es un posible punto de origen. Los autores del estudio reconocen que se necesita más investigación para rastrear la propagación de los cánidos en Europa. Sin embargo, cada pieza de evidencia los acerca a una imagen completa.
El descubrimiento subraya la conexión profundamente arraigada entre humanos y perros, lo que demuestra que nuestra asociación comenzó miles de años antes de lo que se pensaba. También destaca la importancia de las herramientas genéticas avanzadas para descubrir los secretos de nuestra historia evolutiva compartida.
