“Libros de cristal” de Microsoft: archivar datos durante milenios

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Los investigadores de Microsoft han desarrollado un revolucionario sistema de almacenamiento de datos utilizando pequeños rectángulos de vidrio capaces de preservar información durante hasta 10.000 años, más que cualquier método de archivo actual. La tecnología, detallada en Nature, aprovecha los láseres, el aprendizaje automático y un proceso exclusivo de grabado basado en vóxeles 3D para garantizar la longevidad de los datos. Este desarrollo aborda un desafío crítico: almacenamiento a largo plazo de registros vitales como datos climáticos y archivos históricos.

Cómo funciona: grabar datos en vidrio

El sistema almacena 4,8 terabytes de datos en una pieza de vidrio de 12 cm² y 2 mm de espesor. Esto se logra grabando con precisión 301 capas de agujeros microscópicos similares a vóxeles utilizando pulsos láser que duran solo una billonésima de segundo. El proceso requiere una energía mínima (aproximadamente la mitad de una col de Bruselas) e incorpora corrección de errores para garantizar la integridad de los datos.

Leer los datos requiere un microscopio para enfocar cada capa, con algoritmos de aprendizaje automático que interpretan las imágenes resultantes. La estructura en capas añade complejidad, pero también mejora la durabilidad.

Longevidad sin precedentes: estabilidad probada por calor

Para evaluar la estabilidad a largo plazo, los investigadores sometieron el vidrio a temperaturas extremas (hasta 500°C). Su análisis sugiere que a 290°C, el vidrio podría retener datos de forma fiable durante más de 10.000 años, e incluso más a temperatura ambiente.

La validación externa de la científica del vidrio Doris Möncke respalda esta afirmación, señalando que el proceso crea “cambios permanentes” en la estructura del vidrio, haciéndolo mucho más duradero que los métodos tradicionales. Möncke también destaca que las cavidades incrustadas están protegidas de daños externos, lo que reduce el riesgo de grietas.

Limitaciones del mundo real: el factor humano

Si bien la tecnología cuenta con una durabilidad notable, existen limitaciones prácticas. El estudio no evaluó completamente el estrés mecánico o la corrosión, factores que podrían afectar la legibilidad a largo plazo. Además, el éxito del sistema depende de un manejo cuidadoso; pérdida, rotura accidental o simplemente olvido anularía su longevidad.

El desafío no es sólo tecnológico: es garantizar que las sociedades futuras reconozcan y preserven estos “libros de cristal” como archivos de datos valiosos.

Esta investigación representa un paso significativo hacia una preservación digital verdaderamente a largo plazo, pero su éxito depende tanto de la innovación científica como de la gestión humana.

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