Aumento del VRS: Nuevas herramientas ofrecen una poderosa protección para los bebés

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El virus sincitial respiratorio (VSR) circula ampliamente en los EE. UU., lo que contribuye a un aumento de las enfermedades invernales junto con la influenza y la tos ferina. Si bien el VSR generalmente causa síntomas leves parecidos a los del resfriado, sigue siendo la principal causa de hospitalizaciones infantiles en los Estados Unidos, con un riesgo particularmente alto durante los primeros dos meses de vida.

Afortunadamente, ahora existen intervenciones altamente efectivas para proteger a los recién nacidos. Estos incluyen la vacunación durante el embarazo y la administración directa de anticuerpos protectores a los bebés. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) informan que la actividad del VRS está aumentando en muchas regiones, pero la prevención es posible.

La amenaza para los bebés

El VSR puede causar infecciones pulmonares graves, neumonía e incluso la muerte en niños pequeños. El virus provoca una producción excesiva de moco, obstruyendo las pequeñas vías respiratorias y dificultando la respiración. Incluso los bebés por lo demás sanos pueden necesitar asistencia respiratoria. El impacto es significativo: casi todo el mundo contrae el VRS en algún momento, pero para los bebés, las consecuencias pueden poner en peligro la vida.

Dos medidas de protección clave

En 2023 estuvieron disponibles dos nuevas herramientas para proteger a los recién nacidos del VSR antes de que su sistema inmunológico se desarrolle completamente:

  1. Vacunación materna: La administración de una vacuna contra el VRS a personas embarazadas de entre 32 y 36 semanas de gestación aumenta los anticuerpos que se transfieren al feto a través de la placenta. Estos anticuerpos impiden que el virus infecte las células.
  2. Inyecciones de anticuerpos monoclonales: Los bebés que no reciben la vacuna materna, o que no son elegibles durante la temporada de RSV, pueden recibir una dosis directa de anticuerpos protectores a través de inyecciones como nirsevimab (Beyfortus) o clesrovimab (Enflonsia). Estos proporcionan inmunidad inmediata por hasta seis meses.

¿Qué método es mejor?

Estudios recientes sugieren que los anticuerpos monoclonales pueden ofrecer una protección más duradera y consistente en comparación con la vacunación materna. Un estudio realizado en Francia encontró que nirsevimab se asociaba con un menor riesgo de hospitalización y complicaciones graves que la vacuna. Otro estudio realizado en España informó una reducción del 86 % en las hospitalizaciones por primera vez por VSR entre los bebés que recibieron nirsevimab durante la temporada 2023-2024.

Sin embargo, los expertos enfatizan que ambos métodos son muy efectivos y deben usarse de manera adecuada. La vacuna sigue siendo una herramienta valiosa, especialmente cuando se administra durante el embarazo.

Impacto y preocupaciones

La introducción de estas nuevas herramientas ya ha dado resultados: las tasas de hospitalización por VRS en niños de cero a siete meses cayeron hasta un 43% en la temporada 2024-2025. Sin embargo, los cambios recientes en las recomendaciones sobre vacunas infantiles pueden causar confusión y reducir la aceptación, lo que podría socavar este progreso.

La comunicación clara y el acceso continuo a estas medidas de protección son cruciales para garantizar que todos los bebés se beneficien de los últimos avances en la prevención del VRS.