Los astrónomos han identificado un asteroide de casi 800 metros de diámetro que gira a un ritmo sin precedentes, ofreciendo nuevos conocimientos sobre la formación y composición de los asteroides. El descubrimiento fue posible gracias a la cámara digital más grande del mundo, parte del Observatorio Vera C. Rubin que actualmente se encuentra en pruebas en Chile. Los hallazgos fueron publicados en The Astrophysical Journal Letters.
Por qué esto es importante
La rápida rotación de este asteroide, denominado 2025 MN45, sugiere que es inusualmente sólido para su tamaño. La mayoría de los asteroides son “montones de escombros” unidos sin apretar, pero este debe tener una fuerza interna significativa para evitar romperse a tales velocidades. Estudiar estas excepciones es crucial, ya que ayudan a los científicos a comprender cómo se forman, chocan y evolucionan los asteroides a lo largo de miles de millones de años.
Hallazgos clave: una roca espacial súper rápida
El asteroide 2025 MN45 completa una rotación completa en sólo 1,88 minutos, la velocidad de giro más rápida jamás registrada para un asteroide que supera los 500 metros (1.640 pies) de diámetro. El equipo identificó el asteroide utilizando la cámara LSST de 3.200 megapíxeles, capaz de capturar una imagen cada 40 segundos. Sólo las observaciones preliminares realizadas en junio de 2025 revelaron 1.900 asteroides previamente desconocidos.
¿Qué nos dice la velocidad de giro?
La velocidad de giro de un asteroide proporciona pistas vitales sobre su historia. La rotación rápida a menudo indica una colisión pasada con otro asteroide, lo que podría fragmentar un objeto más grande. Si un asteroide gira demasiado rápido, corre el riesgo de separarse a menos que el material de su núcleo sea lo suficientemente fuerte como para resistir la fuerza centrífuga.
El estudio identificó 76 asteroides con períodos de rotación confiables, incluidos 16 “rotadores súper rápidos” que giran entre 13 minutos y 2,2 horas. Tres fueron clasificados como “ultrarápidos”, completando una rotación completa en menos de cinco minutos. Estos hallazgos desafían las suposiciones existentes sobre la composición de los asteroides.
El Observatorio Rubin: una nueva era de descubrimientos
El Observatorio Vera C. Rubin está diseñado para realizar un Estudio Legado del Espacio y el Tiempo (LSST) de 10 años. Escaneará repetidamente el cielo, creando un registro del universo en intervalos de tiempo de ultra alta definición. Esto permitirá observaciones sistemáticas de asteroides y otros cuerpos celestes, proporcionando una gran cantidad de datos que antes no estaban disponibles.
“El Observatorio Rubin de NSF-DOE encontrará cosas que nadie sabía siquiera buscar”, dijo Luca Rizzi, director del programa de NSF.
El descubrimiento de 2025 MN45 es sólo un adelanto de los datos que se esperan del LSST. Los astrónomos esperan descubrir más asteroides de rotación rápida, lo que arrojará luz sobre las propiedades físicas y los orígenes de estos cuerpos cósmicos primitivos.
La fuerza de este asteroide sugiere que puede estar compuesto de roca sólida en lugar del material más común de “montón de escombros”. Este descubrimiento plantea dudas sobre cómo se forman y sobreviven asteroides tan fuertes en el cinturón de asteroides.



















