La marta costera, un pequeño y esquivo carnívoro emparentado con las comadrejas y las nutrias, está mostrando signos de recuperación en los bosques del norte de California. Estos mamíferos del tamaño de un hurón, que alguna vez estuvieron casi extintos debido a la caza y la pérdida de hábitat, están recuperando lentamente su afianzamiento en el noroeste del Pacífico. Este rebote pone de relieve tanto el éxito de la conservación como los desafíos actuales que enfrenta esta especie amenazada.
Una especie al borde del abismo
Las martas costeras (Martes caurina humboldtensis ) pesan entre 1,5 y 3 libras y miden entre 20 y 24 pulgadas de largo. Se alimentan de forma oportunista y consumen aves, huevos, pequeños mamíferos, bayas y nueces. A lo largo del siglo XX, su población se desplomó debido a la captura intensiva de pieles y la tala generalizada que diezmó su hábitat forestal. A finales de la década de 1990, la especie estaba a punto de desaparecer por completo cuando se redescubrió una pequeña población en el norte de California.
Hoy en día, la marta de Humboldt figura como amenazada según la Ley de especies en peligro de extinción. A pesar de esta protección, las poblaciones restantes enfrentan continuas amenazas por la pérdida de hábitat, rodenticidas, colisiones de vehículos y enfermedades. Su vulnerabilidad pone de relieve lo frágil que puede ser la recuperación en un entorno que cambia rápidamente.
Hallazgos recientes en Klamath, California
Un estudio reciente dirigido por investigadores de la Universidad Estatal de Oregón (OSU) documentó la población de martas en Klamath, California, utilizando métodos no invasivos como cámaras remotas y lazos para el cabello. El equipo utilizó 285 trampas para el cabello y 135 cámaras para recolectar muestras de ADN y evaluar la distribución de las martas.
El análisis genético confirmó la presencia de 46 martas individuales (18 hembras, 28 machos). El estudio encontró que las martas de mayor elevación prefieren las cimas boscosas con una capa de nieve constante, mientras que las de menor elevación habitan en barrancos y humedales en los bosques costeros. Estos hallazgos son cruciales para informar las estrategias de conservación y las decisiones de gestión de la tierra.
La importancia de la estructura forestal
El estudio enfatiza la importancia de las características de los bosques antiguos para la supervivencia de las martas. Según Erika Anderson, autora principal del estudio, las martas prefieren los bosques con más del 50% de cobertura de dosel, árboles de gran diámetro, troncos encorvados y huecos. Estas características proporcionan tanto zonas de caza como protección contra los depredadores.
Sin embargo, aún se desconoce mucho sobre la viabilidad a largo plazo de la especie. Sean Matthews, coautor del estudio, señala que existen lagunas de datos básicos sobre el número de población, los patrones de distribución y el impacto de las condiciones del bosque en la densidad de las martas.
Colaboración con tierras tribales
La investigación se llevó a cabo en tierras ancestrales de las tribus Yurok y Karuk, y un tercio del área de estudio era propiedad y estaba administrada por la tribu Yurok. La tribu Yurok ha pasado de la tala comercial a un enfoque más sostenible que incluye la extracción de madera, la restauración del hábitat y la conservación de recursos culturales. Este esfuerzo de colaboración subraya el papel de la gestión indígena en la recuperación de especies.
“A las martas costeras les gustan los bosques con características de crecimiento antiguo y esos tipos de bosques están siendo amenazados por los efectos del cambio climático, incluidos incendios forestales más frecuentes y severos, y ciertas prácticas de manejo forestal”. – Sean Matthews, ecologista de vida silvestre de OSU
La existencia continua de las martas costeras depende de la mitigación de los efectos del cambio climático, la gestión forestal sostenible y la subsanación de lagunas críticas de conocimiento sobre la especie. Su recuperación sirve como recordatorio de que incluso las criaturas más adorables requieren esfuerzos de conservación dedicados para prosperar en un mundo cambiante.
