La administración de RFK Jr. reexamina la seguridad de los teléfonos móviles en medio de un debate científico

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El Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU. (HHS), bajo el liderazgo de Robert F. Kennedy Jr., está revisando la seguridad de los teléfonos celulares iniciando una investigación sobre los posibles efectos de la radiación de radiofrecuencia (RF) en la salud. Esta medida se produce después de que la FDA eliminara páginas web que anteriormente afirmaban que los dispositivos eran seguros, lo que generó dudas sobre la postura del gobierno sobre debates científicos de larga data.

Cambio en los mensajes gubernamentales

La eliminación por parte de la FDA de contenido en línea que afirmaba que no había ningún vínculo entre la exposición a la radiofrecuencia y los problemas de salud indica un cambio de enfoque. El portavoz del HHS citó la necesidad de “identificar lagunas en el conocimiento” como motivo, y señaló que parte de la información eliminada se basaba en “antiguas conclusiones”. La directiva de investigación parece tener su origen en la Comisión MAHA del presidente Trump, aunque la administración aún no ha publicado públicamente nueva evidencia que justifique el cambio.

¿Qué dice la ciencia?

Los efectos de la radiación de los teléfonos móviles sobre la salud se han debatido durante décadas, sin un consenso definitivo. Si bien agencias federales como la FDA y la FCC no mantenían previamente un vínculo causal comprobado entre el uso de teléfonos celulares y el cáncer, algunos científicos han expresado su preocupación.

  • La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) clasifica las ondas de radiofrecuencia como “posiblemente cancerígenas para los humanos”, pero sin establecer una conexión clara.
  • Los estudios en animales en ratas han demostrado vínculos potenciales entre la exposición a RF y el cáncer, aunque la relevancia para los humanos sigue siendo incierta debido a investigaciones inconsistentes y limitadas.

Kenneth Foster, profesor de bioingeniería de la Universidad de Pensilvania, destaca la complejidad de la cuestión. A pesar de décadas de investigación, sigue siendo difícil encontrar una respuesta definitiva.

Preocupaciones de salud mental

Más allá de los posibles efectos físicos, cada vez hay más evidencia de que el uso excesivo del teléfono celular tiene impactos cognitivos negativos. Foster señala que existen pruebas más sólidas de estos efectos que de los riesgos directos para la salud derivados de la radiación. También enfatiza el claro peligro de conducir distraído por el uso del teléfono celular.

La reevaluación actual del HHS subraya la incertidumbre actual en torno a la seguridad de los teléfonos móviles y la necesidad de realizar más investigaciones rigurosas. Mientras continúa el debate, una cosa está clara: el tiempo excesivo frente a la pantalla y el comportamiento distraído asociado con el uso del teléfono celular plantean riesgos inmediatos y mensurables para el bienestar físico y mental.