Durante décadas, los científicos creyeron que los tigres fueron los principales grandes felinos que migraron a Japón durante la época del Pleistoceno. Nueva evidencia genética ahora revela una verdad sorprendente: los leones de las cavernas, no los tigres, fueron los depredadores dominantes en el archipiélago japonés hace entre 129.000 y 11.700 años. Este descubrimiento remodela nuestra comprensión de la fauna asiática prehistórica y resalta cómo las primeras migraciones dieron forma a los ecosistemas regionales.
Los fósiles mal identificados
El error se debió a confiar en la morfología esquelética (la forma y estructura de los huesos) para identificar especies. Los primeros paleobiólogos clasificaron los fósiles encontrados en Japón como pertenecientes a tigres, asumiendo que ese era el candidato más probable, dados los patrones de migración conocidos de los grandes felinos de Asia continental. Sin embargo, los avances recientes en la secuenciación del ADN y la datación por radiocarbono han expuesto esta clasificación errónea.
Los investigadores reexaminaron cinco especímenes fósiles previamente etiquetados como tigres. ¿Los resultados? Cada muestra contenía marcadores genéticos alineados con Panthera spelaea, el león de las cavernas ahora extinto. Lo más importante es que no se encontró evidencia genética de tigres en el registro fósil japonés del Pleistoceno tardío.
Puentes terrestres y supervivencia prolongada
La presencia de leones de las cavernas en Japón está relacionada con puentes terrestres temporales que se formaron durante los períodos glaciales y conectaban el continente asiático con las islas. Estos puentes permitieron la migración de varias especies, incluidos leones y tigres. Si bien los tigres utilizaron estas vías, la evidencia muestra que los leones fueron los primeros y más persistentes colonizadores de Japón.
Lo que es particularmente intrigante es que los leones de las cavernas prosperaron en Japón durante al menos 20.000 años después de su extinción en el continente euroasiático. Esta supervivencia prolongada sugiere que la paleogeografía única de Japón—específicamente, su conexión continua con el continente asiático a través de puentes terrestres—proporcionó un refugio para estos leones.
Implicaciones para comprender la distribución de los grandes felinos
Los hallazgos del estudio amplían la distribución conocida de leones de las cavernas más al este y refinan nuestra comprensión del “cinturón de transición león-tigre”, un área donde estas dos especies se superpusieron en Eurasia. Esta región se desplazó hacia el sur durante los períodos glaciales, influyendo en la distribución de ambas especies. Los nuevos datos indican que el tramo sur de este cinturón de transición se extendió más hacia el este de Asia de lo que se pensaba anteriormente.
“Este hallazgo amplía la distribución conocida de los leones de las cavernas en el este de Asia y perfecciona nuestra comprensión de hasta qué punto al sur se desplazó el cinturón de transición león-tigre durante este período”.
La reevaluación de estos fósiles sirve como recordatorio de que la comprensión científica siempre está sujeta a revisión a medida que surgen nuevas tecnologías y datos. En este caso, la aplicación de la secuenciación genética ha alterado fundamentalmente nuestra visión de las poblaciones de grandes felinos prehistóricos del Japón.





















