Un nuevo agente de IA de código abierto, originalmente llamado Clawdbot y ahora Moltbot, está ganando terreno viral por su capacidad de interactuar directamente con sus archivos y software, dándole efectivamente “manos” a la IA. A diferencia de los chatbots típicos, Moltbot no solo te dice qué hacer; lo hace, automatizando tareas desde la transcripción hasta la instalación del software e incluso gestionando los horarios diarios.
Cómo funciona
Moltbot no es en sí mismo un nuevo modelo de IA. En cambio, es un software que aprovecha modelos existentes como Claude o ChatGPT, brindándoles la capacidad de ejecutar comandos y manipular archivos localmente en su dispositivo. Los usuarios informan que lo configuran en Mac minis siempre encendidos, creando un asistente digital persistente. El proceso de configuración implica nombrar al agente, definir su personalidad (por ejemplo, “asistente de IA”, “fantasma en la máquina”) y seleccionar una “ambiente” (aguda, cálida, caótica, tranquila).
Una vez configurado, Moltbot se puede conectar a aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram para una comunicación fluida. Un usuario describió haber ordenado a su Moltbot que transcribiera notas de voz, para lo cual luego descargó el software, lo instaló y completó la tarea de forma independiente. Otro proyecto de codificación delegado se actualiza a través de mensajes de audio y recibe informes de progreso mientras cocina.
El atractivo: automatización sin fricción
La diferencia clave entre Moltbot y los asistentes digitales existentes como Siri o Alexa es su autonomía. Cuando esos asistentes ofrecen comandos limitados y predefinidos, Moltbot divide los objetivos en pasos, encuentra las herramientas necesarias, las instala y soluciona los obstáculos, a menudo sin la intervención del usuario. Esto elimina las frustrantes horas dedicadas a buscar software o depurar problemas.
“Un agente de IA de código abierto ejecutándose en mi servidor Mac mini es la experiencia más divertida y productiva que he tenido con IA en mucho tiempo”, dice Federico Viticci, fundador de MacStories.
Los usuarios ahora utilizan Moltbot para automatizar tareas como la gestión del correo electrónico, la programación del calendario, la reserva de vuelos e incluso el envío de mensajes en su nombre. Cuando se encuentran limitaciones, brindar acceso a mejores herramientas a menudo las resuelve. Un usuario planea darle a su Moltbot una tarjeta de crédito precargada para compras experimentales, destacando el potencial de una operación verdaderamente independiente.
Orígenes y evolución
Moltbot se originó a partir de una simple pregunta planteada por el desarrollador Peter Steinberger en el podcast Insecure Agents: “¿Por qué no tengo un agente que pueda supervisar a mis agentes?” El proyecto inicial, Clawdbot, enfrentó preocupaciones de marca por parte de Anthropic debido a su similitud con su modelo de inteligencia artificial, Claude. Steinberger lo rebautizó como Moltbot, haciendo referencia al proceso biológico de la muda de las langostas (mudando sus caparazones para crecer), una metáfora adecuada para las capacidades en evolución del agente.
Los riesgos y precauciones
A pesar de su potencial, Moltbot no está exento de riesgos. Los expertos en seguridad advierten que su amplio acceso a archivos, credenciales y servicios externos puede traspasar los límites de seguridad establecidos.
“Los agentes de IA derriban todo eso intencionadamente”, advierte el especialista en seguridad Jamieson O’Reilly. “Necesitan leer sus archivos, acceder a sus credenciales, ejecutar comandos e interactuar con servicios externos. La propuesta de valor requiere perforar todos los límites que llevamos décadas construyendo”.
Sin embargo, tratar a Moltbot como a un nuevo empleado (otorgar permisos mínimos, establecer reglas claras y monitorear sus acciones) puede mitigar estas preocupaciones. Los usuarios también deben anticipar estafas de phishing y esquemas de fraude interactivos más sofisticados a medida que evoluciona la tecnología.
En conclusión, Moltbot representa un salto significativo en la tecnología de agentes de IA, desdibujando la línea entre asistencia y automatización. Si bien ofrece una comodidad sin precedentes, los usuarios deben abordarlo con precaución, equilibrando su potencial con los riesgos de seguridad inherentes.




















