Un estudio innovador en el que participaron 24 ratones lanzados a la Estación Espacial Internacional (ISS) en 2023 ha identificado un nivel de gravedad crítico para mantener la función muscular en el espacio. Los hallazgos, publicados en Science Advances, sugieren que la exposición prolongada a una gravedad inferior a 0,67 g degrada significativamente la salud muscular, lo que plantea preguntas importantes para futuras misiones espaciales de larga duración y posibles esfuerzos de colonización en planetas como Marte.
El problema del espacio y la biología humana
Los humanos evolucionaron en la Tierra, bajo la atracción constante de una gravedad de 1 g. Los viajes espaciales alteran este requisito biológico fundamental, provocando atrofia muscular, pérdida de densidad ósea y cambios en la función de los órganos. While astronauts experience these effects, the exact thresholds at which damage becomes irreversible have been poorly understood. Este estudio proporciona la primera visión detallada de cómo la gravedad variable afecta el tejido muscular en un entorno controlado.
El experimento: ratones en gravedad cero y gravedad simulada
Investigadores de la NASA y la Agencia de Exploración Aeroespacial de Japón (JAXA) pusieron en órbita 24 ratones a bordo de un cohete SpaceX Falcon 9. Los ratones se dividieron en cuatro grupos y se expusieron a microgravedad, 0,33 g, 0,67 gy 1 g durante aproximadamente cuatro semanas. Al regresar a la Tierra, los científicos analizaron sus músculos sóleo (conocidos por su sensibilidad a la gravedad) en busca de signos de deterioro. Los resultados fueron claros: los ratones mantenidos con 0,67 g mantuvieron una función muscular casi normal, mientras que aquellos por debajo de ese nivel experimentaron una degradación significativa.
Hallazgos clave: 0,67 g es el umbral
El estudio reveló que con 0,33 g, los ratones tenían un tamaño muscular comparable al de aquellos bajo plena gravedad, pero mostraban una fuerza de agarre reducida. Sin embargo, con 0,67 g, su función muscular no se vio afectada en gran medida. Esto sugiere que mantener al menos el 67% de la gravedad de la Tierra es crucial para preservar la salud muscular durante períodos prolongados. Como dice Mary Bouxsein, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard, esto proporciona “información interesante sobre misiones de larga duración a Marte y más allá”.
Implicaciones para la colonización de Marte
Los hallazgos tienen implicaciones directas para la futura exploración espacial, en particular las ambiciones de Elon Musk de colonizar Marte. La gravedad de Marte es aproximadamente el 38% de la de la Tierra (0,38 g), muy por debajo del umbral de 0,67 g identificado en el estudio. Esto sugiere que el simple hecho de existir en Marte probablemente conduciría a una degradación muscular significativa con el tiempo, a pesar de los requisitos de fuerza potencialmente reducidos en el planeta.
¿Qué sigue?
Si bien los ratones no son humanos, el estudio proporciona una base fundamental para futuras investigaciones. El siguiente paso será determinar cómo estos hallazgos se traducen en la fisiología humana, incluidos los efectos del ejercicio y los sistemas de gravedad artificial. El estudio también plantea dudas sobre si la exposición prolongada a una gravedad más baja causa daños permanentes y si las contramedidas pueden mitigar eficazmente estos efectos.
“Esto sugiere que la gravedad de Marte por sí sola no sería suficiente para preservar la función muscular”, dice Bouxsein. “Tal vez en el camino de regreso, cuando regreses a la Tierra, necesites prepararlo para estar listo cuando regreses”.
En última instancia, esta investigación subraya los desafíos biológicos de los viajes espaciales de larga duración y la necesidad de soluciones innovadoras para mantener saludables a los humanos en entornos más allá de la Tierra.




















